Consecuencias inesperadas

Microrrelato presentado al concurso de Cadena Ser: X Edición de relatos en cadena. (06/10/16)

Poco antes de que los domingos fueran amargos y de que Beethoven tuviera tonalidades azules, conducía por la autovía de camino a casa. Lo único en que pensaba era en dormir y en el olor a suavizante de las sabanas recién puestas. Es extraño, pero no recuerdo nada mas hasta que desperté en el hospital. Empecé a tener sensaciones raras, la boca me sabía amarga los domingos, salada los lunes, sin comer nada… La voz de mi madre empezó a ser cálida, naranja y amarilla, para ser mas exactos. Tras un sinfín de pruebas, mi diagnóstico: Sinestesia. Tuve que acostumbrarme a sentir de forma distinta.

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